Simple and useful bash prompt :-)

I use the terminal a lot, so I've ended up with a comfortable bash prompt that shows me useful information while still giving me enough space for long commands. It's basically in two lines, and shows the user, the host, and the path. Pretty handy if you're working with various tabs or windows open, lets you know where you are in each of them: 
Screen_shot_2010-05-20_at_10
If you want to test it, add this to your ~/.bash_profile: 

if [ "$TERM" != 'dumb' ] && [ -n "$BASH" ] && [ -n "$PS1" ]
then
        if [ `/usr/bin/whoami` = 'root' ]
        then
                export PS1='\[\033[01;31m\]\h \[\033[01;34m\]\w \n\$ \[\033[00m\]'
        else
                export PS1='\[\033[01;32m\]\u@\h \[\033[01;34m\]\w \n\$ \[\033[00m\]'
        fi
fi

Persuadido

Persuadido

Ya hace dos semanas que empezó.

Todo comenzó con un accidente de un buque. Estaba en todas las noticias. Todo el mundo pensó que solo fue un vertido de petróleo más… había muchos voluntarios. Mucha gente con ganas de ayudar a los pobres animales indefensos. Muchas víctimas. En pocas horas después del accidente del buque, empezó a ocurrir. Los animales se volvieron locos, mordían y arañaban a voluntarios de limpieza. Decían que se trataba de una reacción adversa a lo que fuera que había en las cisternas de aquel buque.

Los grupos de rescate todavía estaban intentando sacar a la tripulación del buque. Podían oír gritos que venían de dentro. Gritos pidiendo que abrieran las puertas. Pero ahí es cuando se desató el infierno. En cuanto abrieron forzaron la puerta.

Hubo seis minutos de retransmisión antes del silencio. Seis minutos de gritos y agonía. La tripulación del buque atacó al grupo de rescate como gorilas rabiosos. Rompiendo huesos, arrancando carne. Y en la orilla la situación no estaba mejorando – aquellos que habían sido atacados por los animales estaban atacando a los demás. Era peor que un reportaje de guerra, pura brutalidad absoluta, pero la retransmisión continuó durante seis minutos. Seis minutos y después rostros pálidos. Nadie sabía explicar lo que estaba ocurriendo. Intentaron continuar con noticieros normales, la economía, el tiempo, algún bonito suceso de interés social, pero no podían borrar de nuestros ojos lo que acabábamos de ver.

Intenté seguir con mi existencia rutinaria pero cada vez que ponía las noticias o pasaba por un kiosco ahí estaba. Este gran misterio. Tenían algunas explicaciones, algún tipo de infección, parásitos del cerebro, pero no importaba. No era la infección a lo que temíamos, eran ellos.

Cuatro días después del primer reportaje, se declaró el estado de emergencia. Y sin embargo todo esto nos resultaba familiar. Toda película de zombies existente. La gente no sabía en quién podía confiar. Empezaron a acaparar armas y alimentos. Algunos intentaron huir pero parecía que todas las películas de zombies tenían razón. No lo consiguieron. Tres días después llegaron a mi ciudad.

Esperaba escuchar gemidos, cadáveres arrastrándose, desmembramientos, pero ahí es donde mintieron las películas. Corrían por las calles, gritaban. Recuerdo correr hacia la entrada de mi edificio tan rápido como podía, cerrando, montando barricadas, haciendo cualquier cosa para asegurarme de que se mantendría cerrada, y después me dirigí a la ventana. Estaba en el segundo piso y desde ahí podía ver toda la carnicería. Eran imparables. Estaban conscientes.

Un grupo de ellos logró entrar en un edificio al otro lado de la calle. Saltaron directamente a través de ventanales de cristal. Los fragmentos de cristal rajándoles no hicieron ninguna diferencia, siguieron viniendo. Mi barricada no iba a aguantar. Corrí por todo mi piso, acaparando provisiones y amontonándolas en la habitación más segura del piso. Volví a la ventana a pegar un último vistazo a la calle, y me arrepentí de haberlo hecho. En una ventana del segundo piso de enfrente, mi mirada se cruzó con una de las suyas. Sabían donde estaba. Corrí rápidamente hacia la habitación y cerré la puerta.

No tengo ningún tipo de habitación del pánico, ni un sótano blindado, así que la habitación más segura que pude encontrar fue el cuarto de baño. Ninguna ventana, y solo una puerta de entrada con cerrojo. Había llenado la bañera de agua, para poder aguantar durante un tiempo. Y allí estaba, sentado en la oscura habitación, acompañado por gritos lejanos en mis oídos.

Empecé a pensar que quizás había sobre-reaccionado, ya habían pasado dos horas y todavía no había ninguna señal de ellos. De hecho parecía haberse calmado todo y pensé que quizá se habrían marchado, seguido adelante. A lo mejor podría salir de la habitación, llegar a la cocina para coger más comida y poder aguantar hasta que todo pasara. Un estrépito vino de la entrada. El sonido de alguien chocando con toda sus fuerzas contra la puerta y derribando la barrera que había detrás. Hubo un par de choques más y entonces supe que estaban dentro. Pasos violentos moviéndose por el piso, un par de gritos, y un fuerte golpe en la pared a mi lado. Mis ojos estaban dilatados al máximo, en la oscuridad completa de la habitación. Otro fuerte golpe, y otro. Sabían que estaba aquí y sabían que estaba atemorizado.

Esta era la pesadilla de zombies que temía desde el principio. No tenía a dónde huir. Solo era cuestión de tiempo para que tiraran la puerta abajo. Me senté, con mi espalda apoyada en la puerta, rezando que el peso que ejercía les hiciera más difícil la entrada. Y entonces empeoró la situación.

«¿Por qué no abres la puerta?»

Una voz al otro lado de la puerta. No había gritos, ni gemidos, simplemente un susurro débil. Y luego más voces.

«Hemos venido por ti.» «Estarás más feliz si abres la puerta.» «No es tan malo…»

Las voces tranquilas se convirtieron en una cacofonía de ruido intentando persuadirme, romperme, engañarme. Había escuchado que los gemidos de los zombies podían volver locas a las personas pero esto era peor, la llamada de una sirena. Me senté en la oscuridad, esperando y rezando que se aburrieran. Pero ellos no se aburren, y no se marchan. Conseguí usar un espejo para mirar por debajo de la puerta, solo para encontrarme con horribles miradas sin parpadeo, rostros ensangrentados, gritos, y más horribles susurros. Eso fue hace dos días…

Ya no sé qué hacer… quizá no sea tan malo…

Source: http://bit.ly/dgeojU

Vosotros los americanos siempre hacéis las cosas mal!

Después de Segunda Guerra mundial, un soldado americano volvía a casa después de haber estado en el frente alemán durante meses.
En el tren a Londres, el soldado buscaba un asiento donde sentarse y descansar pero el tren estaba tan lleno que fue recorriendo vagón tras vagón hasta encontrar un asiento libre, pero ocupado por la mascota de una señora inglesa. El soldado le preguntó a la mujer educadamente si podía coger a su cachorra para que él pudiera sentarse y la mujer respondió, "Hmpf! Vosotros americanos, siempre tan maleducados! No ve que mi pequeña Fifi está utilizando ese asiento?". El soldado continuó y se recorrió todos los vagones de nuevo buscando un sitio hasta que volvió al mismo lugar y volvió a preguntar lo mismo a la mujer, "señora, estoy cansado, si no es una molestia para usted, podría coger a su perra para que pueda sentarme un momento?". La mujer volvió a contestar, "Estos americanos! No solo sois brutos, sino que también sois arrogantes!"

El soldado, ya harto, cogió la perra y la lanzó por la ventana y se sentó, con la cara enfurecida. La señora al ver lo ocurrido se puso a gritar y montar un alboroto denunciando lo que acababa de hacer el soldado americano. Un gentleman inglés sentado en frente se dirigió al americano, "Sabe, señor, ustedes los americanos siempre hacéis las cosas mal! Coméis con el tenedor en la mano equivocada, conducís por el lado equivocado de la carretera, y ahora, señor, ¡acaba de lanzar a la perra equivocada por la ventana!"

Freethinker, librepensador

God wants religion
to be a barrier 
To divide all the different people 
Who stood side by side.

God wants hypocrisy 
And constant war. 
Common sense 
He wants to ignore. 

God wants exploitation, 
His voice to be heard 
And to spread diseases 
that will never be cured.

He wants riches, 
"It's my word," he'll cry. 
While millions of people Fall down. And die.

Well Here I am God, 
doubting your existence, questioning your omnipotence.
To you the suffering world pleads their case,
to all you refuse to show your face, 
in the eyes of the believers and the congregation, 
I am condemned to hell, deserved of damnation.

But because I choose to think freely, 
I do not have to listen to the merciless cries from the imaginary deity.

So that's how they roll... Guardiola vs. Referees

In a recent match, Guardiola was given a red card.
Guardiola protested.The referee said that Guardiola had said certain bad words to the second referee.TV footage showed that, in fact, he didn't say what the referee had said he did, and it was fairly obvious he didn't. So, the referee was lying.Guardiola calls the referee a lier.Guardiola gets filed for doing so.

IMHO that's bullshit.

Changing that ugly Google Chrome icon in OSX

I have to say I really hate the default Chrome icon. I recently found this decent icon by Mustafa Haydar and made a .hqx version for Mac.

Chrome-icon

chrome alternative icon

He also has another really cool Chrome icon, neochrome, which is newer and seems an evolution of the first.

To convert .png files to .icns / .hqx, i used the website iConvert, then to actually change the Icon, you have to: 

  • Extract the .hqx file
  • Get info and click on the icon image. Copy (cmd+c)
  • Select Google Chrome app in the Applications folder
  • Get info, select the icon image. Paste (cmd+v)

There you go, you now have your new icon :-)

Click here to download:
google-chrome_icons_by_mustafa.zip (413 KB)